Al superar la edad de los 45 años se pasa a ser ángelis, la rama superior y última de Tota Pulchra, hasta llegar a ser verdaderamente “para siempre Tota Pulchra.

Tiene una actividad eminentemente ligada a ser “ángeles” de las totapulchras, es decir, al servicio de ellas: las cuidan, protegen y aman, imitando a María en su Visitación (cf. Lc 1,39-56): servicio, caridad y alabanza a Dios. También tienen una profunda formación.

Su devoción particular es Nuestra Señora del Carmen y Santa Isabel, primera en devoción a la Virgen María.

La promoción del Escapulario del Carmen es primordial para las ángelis “para que todo aquel que lo lleve puesto en el momento de su muerte se vea libre del fuego eterno”.

Una ángelis se compromete con la promoción de la pureza, la virtud, el rezo diario del Rosario y la promoción del Escapulario del Carmen, ayudar a la salvación de la mayor cantidad de almas posibles.

Quiero Unirme